Esta actividad trata de sesiones de grabación en ambiente cómodo y familiar donde las personas participantes recogen sus historias. Las narraciones pasan a formar parte de un archivo testimonial de la memoria del barrio que además de una red social, también se configura como una actividad para empoderar a las personas participantes.
Me basta con la vida para justificarme.
Y cuando me convoquen a declarar mis actos,
aunque sólo me escuche una silla vacía,
será firme mi voz.
No por lo que la muerte me prometa,
sino por todo aquello que no podrá quitarme.
Luis García Montero
Las historias de vida son únicas, personales e intransferibles. Contar toda una vida delante de una cámara es un reto que nuestras participantes han superado con creces. ¡Te presentamos a cada una de ellas con sus propias memorias!